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      Perfil profesional y ocupacional del Bibliotecólogo
         
  1. Perfil en la Escuela Interamericana de Bibliotecología
  2. Perfil profesional del bibliotecólogo en Colombia
  3. Perfil actual de la Escuela Interamericana de Bibliotecología
  4. Revisión bibliográfica
  5. Los nuevos perfiles
  6. Conclusiones
  7. Bibliográfia

  8.  

Perfil en la Escuela Interamericana de Bibliotecología
Definir el perfil del Bibliotecólogo, egresado de la Escuela Interamericana de Bibliotecología, implica revisar los diversos momentos vividos por la misma en su acontecer histórico, con lo cual se develan las transformaciones y tendencias, asociadas a su vez a los procesos de modernización educativa y organizacional.

En la separata de la revista de la EIB, en el año 2002, se publicó el documento “La Escuela Interamericana de Bibliotecología: 45 años formando líderes en la gestión de la información y el conocimiento para  Colombia y América Latina” , este texto,  recoge por décadas dicho acontecer histórico. De él se extractan los apartes que puedan dar cuenta de la configuración de los perfiles en 47 años de vida institucional.

Para la década del 50 la necesidad profesional estaba centrada en el procesos de organización, transferencia y difusión del conocimiento en las unidades de información.

En 1957  con la  fundación de la EIB  y con la característica de tener estudiantes  procedentes de Colombia, Honduras, Costa Rica , Chile, Ecuador y Haití,  la formación se impartió con el objeto de “preparar bibliotecarios profesionales, capacitados suficiente mente tanto en su formación académica como en las técnicas indispensables para la dirección y administración de bibliotecas de los diferentes tipos, lo mismo que dotarlos de una preparación práctica que les permita hacer los trabajos internos de la biblioteca”. (FLOREN, 1996 citado por LOZANO)

La década de los 60, en donde se da la consolidación del programa para la formación de profesionales de la información, se mantiene el título  de Licenciado en Bibliotecología con una diversificación del plan de estudios en donde se incluyen saberes de las ciencias, el arte, las humanidades y los estudios sociales,  momento en el cual se le confiere el reto al Bibliotecólogo de comprender y enfrentar los problemas de lectura, información y difusión del conocimiento, lo que lleva a un perfil social de servicio con base en una fundamentación humanística y social.

En la década de los 70,  se mantiene el papel social de la profesión;  surgen exigencias del estudiantado frente a metodologías, diversidad documental e integración de la teoría y la práctica con lo cual se garantice  una apertura de espacios para la aplicación social más que a lo gerencial.

En esta época se gestan proyectos que redimensionaron la formación y el hacer profesional:

  • Se traen especialistas en campos como planeamiento de redes y servicios, planeamiento de la educación, tecnologías de información, producción de libros y materiales didácticos, integración de biblioteca y currículo, la biblioteca como un centro de recursos didácticos, promoción de lectura, organización y difusión de información, dise?o de servicios con documentos audiovisuales, literatura infantil y juvenil, hábitos e intereses de lectura, entre otros. Núcleo central: cursos de preparación profesional para bibliotecarios universitarios y preparación profesional para bibliotecarios escolares.
  • Proyecto que tuvo incidencia en la creación y desarrollo de redes y servicios de información para el sector educativo en América latina. 
  • Suscita cambios en tanto la misión de las bibliotecas escolares pasan de ser depósitos a convertirse en agentes dinamizadores del proceso de enseñanza aprendizaje, centros de animación cultural y en general se incide en el sector educativo.
  • Promoción de los estudios de postgrado en Estados Unidos para  relevar al profesorado extranjero, 
  • Hincar un programas de investigación  para soportar la profesión para adentrarse en el conocimiento del medio colombiano y proponer soluciones adecuadas a los problemas que enfrenta el ciudadano en la búsqueda y utilización de la información científica. 
  • Aparecen las primeras propuestas investigadoras en este campo mediante la realización de las tesis de grado. 
  • Se organizaron mesas de estudio como investigación multinacional  y versaban sobre el estado actual de la educación del bibliotecólogo en América Latina.
  • Se funda el CICINF aunque se legitima solo en 1985. despliega propuestas de acciones de investigación, de extensión y asesoría.
  • Con la llegada en los 80 de la EIB a la ciudad universitaria, la dinámica formativa cambia en tanto surge la posibilidad de acceder a una confluencia de saberes que permita la confrontación, la crítica, el análisis que aportan al enriquecimiento personal, intelectual y profesional.

    La diversificación de la población estudiantil marca un cambio conceptual en el escenario universitario, ya que los estratos medio, medio alto y alto son sustituidos por los estratos socioeconómicos medio y bajo de los nuevos estudiantes. El plan de estudios requiere una renovación  en donde se incluyen  cursos  en ciencias sociales y humanas, que marcan un énfasis en la  profundización en los estudios de comunidad, en el conocimiento de la realidad colombiana para que el bibliotecólogo pueda enfrentar la necesidad de contar con más y mejores bibliotecas populares y públicas en nuestro país.   Ya el acento esta puesto no sólo en la profesión sino también en las participación en la solución de problemáticas nacionales. A la par, se abren las discusiones sobre la aplicación de tecnologías en las bibliotecas para el procesamiento y difusión de la información científica.

     
    Ante estas nuevas demandas, se realiza la investigación “Perfil profesional del bibliotecólogo en Colombia”   con la cual  se sentarían las bases para establecer las características del profesional de los 90.  En ella, se describen y proponen los siguientes componentes:
    Perfil ocupacional 
      • Administrador con proyección hacia el futuro en términos del desarrollo económico, político, social y cultural del país, que tenga un pleno dominio de los procesos de la información, con soporte fuerte en investigación en lo relativo a la profesión, con capacidad de involucrar las nuevas tecnologías para el desarrollo de la misma.
      • Un profesional capaz de establecer sistemas eficaces que garanticen el acceso y la disponibilidad de la información a la población en general
    Perfil de competencias
      • Relacionada con cada cargo específico


      Perfil de personalidad

      • Capacidad de análisis
      • relaciones humanas
      • recursividad
      • organización
      • iniciativa
      • responsabilidad
      • espíritu investigativo
      • creatividad
      • honestidad
    Perfil teórico o perfil ideal 
    • Ser crítico, observador y actor de los procesos culturales y de los problemas sociales; capaz de plantear soluciones en el campo de la educación, la ciencia, la cultura, con clara conciencia de la importancia de la información en el desarrollo del país
    • Planear y organizar, administrar y evaluar sistemas de información
    • Investigar y aplicar los resultados de la investigación en el trabajo profesional
    • Estudiar y diseñar nuevos productos y servicios de información
    • Fomentar el uso de la información como factor de desarrollo
    • Participar en el delineamiento de políticas nacionales referentes a la información
    • Desplegar creatividad y trabajar en cooperación. Debe tener además gran capacidad de comunicación y vocación de servicio
    • Actualizarse en los avances científicos y técnicos de la profesión y adaptar las nuevas tecnologías a los sistemas de información, anticipándose al cambio
    • Valorar la información como el objeto de conocimiento de la profesión
    • Tener conocimientos de investigación, administración, técnicas de recopilación, organización, recuperación y difusión de la información y en general del proceso de la transferencia de información, pero además debe poseer un conocimiento de la realidad social e interesarse por el contenido de la información en las diversas áreas del conocimiento


    Perfil profesional 

    • Asociadas a las funciones a desempenar en el futuro:
      • Investigación y desarrollo de la informacióno Creación , desarrollo y aplicación de nuevos productoso Gerencia de registros de informacióno Planeación de bases de datos
      • Análisis y diseño de sistemas y servicios de información
      • Mercado y aspectos económicos de la informacióno Búsqueda seleccionada de información
    • Cargos, funciones, actitudes, habilidades, técnicas requeridas para el ejercicio profesional


    Perfil académico

    • Postulados que deberán regir la formación:
      • Ser un crítico observador y actor de los procesos culturales y de los problemas sociales, capaz de plantear soluciones en el campo de la educación, la ciencia y la cultura con clara conciencia de la importancia de la información en el desarrollo del país
      • Planear, organizar, administrar y evaluar sistemas de información
      • Investigar y aplicar los resultados de la investigación en el trabajo profesional
      • Estudiar y diseñar nuevos productos y servicios de información
      • Fomentar el uso de la información como factor de desarrollo
      • Participar en el delineamiento de políticas nacionales referentes a la información
      • Desplegar creatividad y trabajar en cooperación
      • Debe tener además gran capacidad de comunicación y vocación de servicio
      • Actualizarse en los avances científicos y técnicos de la profesión y adaptar las nuevas tecnologías a los sistemas de información, anticipándose al cambio
      • Valorar la información como el objeto de conocimiento de la profesión
      • Tener conocimientos de investigación, administración, técnicas de recopilación, organización, recuperación y difusión  de la información y en general del proceso de transferencia de la información
      • Poseer un conocimiento de la realidad social e interesarse por el contenido de la información en las diversas áreas del conocimiento
    La década de los 90, se caracteriza por la  consolidación de procesos de transformación curricular, el fortalecimiento de la investigación y la inclusión del proceso de acreditación. Aquí las exigencias sociales de formación se  dirigen hacia la formación integral del bibliotecólogo cuyo desempe?o aporte al desarrollo social y al mejoramiento de la calidad de vida.

    Para 1998 en el marco del Primer Congreso Latinoamericano de Estudiantes de Bibliotecología y Ciencia de la Información, se reúne a estudiantes de varios países para discutir sobre su papel como “gerentes de información” en una sociedad globalizada.

    En suma, en los 50 se hace énfasis en lo técnico – organizativo con el fin de conservar el patrimonio, eran las herencias culturales del momento. En los 70 se conservan los principios organizativos, pero entran a pesar las solicitudes de los egresados que ya están en el mercado laboral y las de los estudiantes, se insiste en reforzar el área de servicios. En los 70 y 80 se advierte el conflicto entre lo gerencial y lo social, incluyendo en este último los estudios de comunidad y los estudios de usuarios. En 1999 se desenvuelve la polémica entre el enfoque tecnológico-gerencial y el social que surge como respuesta a las exigencias institucionales respecto a las transformaciones curriculares requeridas para dar cuenta de la excelencia institucional. 

     
    Perfil actual de la EIB
    Surge una propuesta curricular elaborada por la Camisón de Cooperación Técnica Multiprofesoral. Actualizado el perfil profesional, se propone como perfil definitivo de la actual propuesta el siguiente:

    La Escuela Interamericana de Bibliotecología pretende formar un profesional que se caracterice por ser:

    • Agente promotor de cambio cultural y social, con una visión universal y capacidad para trabajar en equipos multiprofesionales e interdisciplinarios. 
    • Comunicador con capacidad para interactuar con diferentes públicos. 
    • Gerente de información con capacidad de gestión. 
    • Líder en el manejo de la información y con visión de futuro para decidir cuál, cuánto, cómo, cuándo almacenarla y a quién ofrecerla. 
    • Promotor de productos y servicios con habilidad para transferir la información. 
    • Creador con capacidad de adaptación y apropiación de procesos, con una sólida comprensión de los recursos de información y las tecnologías. 
    • Productor de conocimientos en los diversos campos de la formación y del ejercicio profesional. 
    • Educador en la utilización adecuada de la información.
    Y como campo ocupacional
    El bibliotecólogo está capacitado para desempeñarse en instituciones como: bibliotecas académicas o universitarias, bibliotecas escolares, bibliotecas públicas, bibliotecas especializadas, bibliotecas infantiles, centros de documentación, librerías, ludotecas, centros de información empresarial, colecciones especiales, archivos de gestión, archivos históricos, instituciones culturales, bases de datos nacionales e internacionales.

    Realizando actividades relacionadas con: 

    • Planeamiento, gerencia y operación de unidades, redes y sistemas de información 
    • Gestión de procesos sociales, científicos y culturales 
    • Promoción de la lectura 
    • Análisis de información 
    • Edición de libros y revistas 
    • Formación de usuarios de información 
    • Historia y clasificación de las ciencias 
    • Investigación y docencia 
    • Gestión de archivos 
    • Administradores de redes de información y bases de datos 
    • Desarrollo de colecciones 
    • Diseño, desarrollo y aplicación de tecnologías de la información 
    • Gestión cultural 
    • Medición y evaluación de colecciones 
    • Mercadeo de servicios de información 
    • Asesoría de búsqueda de información
    Esta propuesta de reforma surge como consecuencia de los cambios sociales y tecnológicos y de las actuales tendencias nacionales y mundiales  en el manejo de la información que demandan un bibliotecólogo con características de 
    • agente promotor del cambio social y cultural, 
    • gerente de información con capacidad de gestión y de comunicación
    • líder en el manejo de la información y en la promoción de servicios y productos
    • innovador con la suficiencia necesaria para adoptar y adaptar procesos y tecnologías de información
    • investigador y generador de literatura profesional
    • educador pues debe formar al usuario en el uso eficiente de todo tipo de recursos y servicios informativos
    Partiendo de esta información, se hace necesario hacer una revisión de literatura y de pares institucionales que permitan  observar el momento actual de la discusión y una contrastación con el actual perfil y campos ocupacionales definidos para la EIB, así como las exigencias del mercado y de los actores involucrados en la relación demanda – oferta profesional.
     
    Revisión bibliográfica
    Para introducirnos en este aspecto, se revisaron artículos de revista sobre las condiciones actuales y futuras de los planes de estudios y sobre los perfiles de otras instituciones, cuyas conclusiones son:
    • De la profesión, en los diferentes momentos históricos vividos, se ha tenido una concepción marcada por  paradigmas que han determinado los contenidos formativos. 
    • En el diseño de planes de estudio, el cuerpo de conocimientos y las habilidades deben  promoverse para la adquisición de competencias profesionales acordes con las exigencias del mercado de trabajo.
    • El mercado de trabajo sufre cambios significativos como consecuencia de las revoluciones científicas y tecnológicas, generando nuevas demandas de profesionales que se adecuen a los nuevos entornos laborales, es así como hoy, la convergencia de la informática, la tecnología digital y las telecomunicaciones, por un lado y la sociedad del conocimiento por otra, introduce nuevos retos al mercado de trabajo, a la disciplina y al profesional de la información respecto a las competencias desarrolladas para articularse al sistema laboral.  Todo ello supone la renovación de los programas académicos, reconociendo la vigencia de las discusiones de las autoridades respecto a los cambios requeridos que van desde el mismo rol profesional hasta la transformación de la misma disciplina en ciencia de la información y específicamente en gestión de la información.
    • Se proponen cambios radicales por  la competencia con otras profesiones respecto al campo de la información, para lo cual la estrategia está determinada por  combinar la adaptación a los cambios en el nicho de trabajo actual y en el establecimiento en nuevos nichos y ambientes, dándose además una apertura del campo educativo y una apuesta por la interdisciplinariedad. 
    • Otros señalan el cambio como catastrófico porque la transformación se está produciendo simultáneamente en varios sectores y en direcciones contradictorias, para lo cual proponen como las estrategias de acción la  colaboración entre profesionales, convergencia de las disciplinas que utilizan tecnologías de la comunicación y diversificación mediante la creación de nuevos cursos en diversos ámbitos, considerando el tecnológico el más importante. 
    • Se mantendrán inalterables elementos básicos de la educación: los fundamentos profesionales, los servicios técnicos, la referencia y servicio al usuario y la gestión y administración de la colección.
    • Reingeniería de la profesión adaptándola a las nueva necesidades del mercado sin anular las prácticas y la cultura profesional que han sustentado el desarrollo bibliotecario.
    • La gestión del  conocimiento es el campo al que deben orientarse los estudios de Biblioteconomía y Documentación ya que reúne las habilidades de información con la influencia del capital intelectual y la experiencia colectiva de las organizaciones para crear valor y una importante ventaja competitiva en una economía basa en el conocimiento.
    • Gorman propone unos principios básicos en la educación de los profesionales:
      • La educación debe ser flexible, individualizada y teniendo en cuenta el ritmo individual
      • Debe garantizarse una igualdad de acceso para aprender las tecnologías y éstas deben estar localmente disponibles.
      • Los educadores han de dominar las tecnologías y sus trabajos, enriquecerse con la formación continua
      • La educación y la formación son actividades que duran toda la vida y requieren la integración de las habilidades académicas y profesionales
      • Deben comprometerse los educadores y los profesionales / empleadores para determinar objetivos
      • Se debe desarrollar una nueva capacidad tecnológica para apoyar la formación.
    Congreso de la ALA en 1999. Recomendaciones:
      • Definir el alcance, el contenido y los valores de la profesión
      • Establecer y aplicar las normas para la acreditación
      • Establecer la formación continua
      • Posicionar la biblioteconomía como una profesión del siglo XXI
      • Continuar el diálogo entre  los educadores y profesionales de Biblioteconomía y documentación
      • Reclutar, educar y situar a los estudiantes de diversas poblaciones
    • Se propone en general la apertura de formación y aplicación de la biblioteconomía en la industria de la información,   considerando la interdisciplinariedad del campo, lo que significa una diversificación de las competencias y habilidades que deberá desarrollar el profesional de la información y donde el papel de las escuelas, será orientar y garantizar la autonomía formativa. 
    • Por otro lado, la responsabilidad social de la profesión implica, en medio de esa diversificación, la conjugación de componentes formativos de corte profesional, socio humanístico y personal, dirigido a la transición al mercado laboral. De tal manera que el desarrollo de competencias y actitudes será el factor preponderante en la oferta laboral.
    • Los programas académicos deben realizarse teniendo en cuenta las percepciones de los empleadores y las competencias definidas en la profesión.  La definición de competencias para la profesión guiarán la formulación de los planes de estudio.
    • Un currículo formativo, además del núcleo de conocimientos básico, uso de herramientas y desarrollo de habilidades, se debe basar en:
      • La naturaleza de la información,  conocer bien la información, saber usarla, saber como fluye en las sociedades
      • La gestión y el uso de la información
      • Los sistemas, mecanismos, instituciones y herramientas que facilitan sus usos
      • Y los factores y facetas de un determinado ambiente social
      • Conocer la necesidad de políticas de información nacionales e internacionales
      • Saber como se usan las bibliotecas y otros centros de información
      • Saber cuales son las necesidades de los usuarios
    • Las habilidades interpersonales, la flexibilidad, la madurez y la habilidad para liderar el cambio son lo más importante, incluso por encima del conocimiento de las últimas tecnologías.

    •  
    Directrices de la ALA y la IFLA de 2000  para los programas educativos de Biblioteconomía  y Documentación de nivel profesional. Son 30 directrices distribuidas en cinco apartados:
      • Marco general: se imparte en la universidad, se abordan la misión, visión, metas y objetivos
      • Plan de estudios: se debe ocupar de la obtención de las competencias profesionales y cómo debe de haber un componente teórico. Los alumnos deben adquirir una formación general amplia; importancia de la práctica; diseñar métodos didácticos y de evaluación de las aptitudes  (aptitud interpersonal, capacidad de trabajo en equipo y habilidad de gestión del tiempo y los recursos; fundar un procedimiento para revisar el currículo de manera habitual con participación de todos los estamentos, consultar a los empresarios y profesionales en ejercicio.
      • Profesorado y personas
      • Soporte administrativo y económico
      • Recursos educativos y equipamiento
    • Las tecnologías de la información y características de la sociedad de la información nos transforman, estamos en un ambiente profesional competitivo en donde las fronteras entre las profesiones están desapareciendo.  Se hace necesario el debate sobre nuestras señas de identidad y fines profesionales, ver de que manera nos afecta el cambio para poder responder a lo que la sociedad espera  de nosotros.
    • Identidad, limites. Afirmada la idea de que el objeto de nuestra actividad es la información, por lo tanto hablamos de profesionales de la información. Es un objeto compartido. Se diferencia entre información cualitativa, el contenido (competencia de bibliotecarios) y cuantitativa, tecnología para acceder y comunicarse (competencia de otros profesionales: estadistas, analistas, tecnólogos, etc.). Pero se afirma que la diferencia  contenido / acceso cada vez es menos clara.
     
    Los nuevos perfiles

    Nicke Moore: 

    • Los creadores: hacen y desarrollan productos / servicios informativos, ligados a las nuevas tecnologías.
    • Los recopiladores: crear la colección con la diversidad de documentación 
    • Los comunicadores: adaptan la información y la presentan según las circunstancias de los usuarios 
    • Los consolidadores: trabajan junto a los gestores de las organizaciones para la toma de decisiones, combinando habilidades de análisis y síntesis de la información.
    Toni carbo:
    • Gestor: formar equipos, negociar y gestionar presupuestos
    • Proporcionador de recursos: busca financiación pública y privada
    • Creador y difusor de productos informativos
    • Preservador de la cultura: considerando la información electrónica
    • Organizador del conocimiento
    • Investigador y recuperador
    • Educador
    • Estudiante vitalicio
    • Experto o consejero: consultor en la organización
    • Defensor: del valor de la disciplina. Promoción de servicios y rol en las  organizaciones y la sociedad.
    Alfons Cornella denomina al gestor de la información “infonomista” con los siguientes perfiles:
    • Vehiculador de información externa: localización, filtro, aseguramiento de la calidad y pertinencia
    • Editor: presentando la información de forma adecuada a las características del usuario
    • Organizador de la información interna o arquitecto de la información
    • Dinamizador de la cultura informacional: dar a conocer las fuentes, enseña a utilizarlas.
    • Gestor del conocimiento
    • Gestor del capital intelectual
    Como gestores del conocimiento, Sandra Ward propone unos roles:
    • Activos de conocimiento: auditoria sobre los activos de conocimiento
    • Captura, estructura y hace disponible el conocimiento
    • Cultiva las competencias relacionadas con el conocimiento
    • Cataliza el uso
    Perfiles específicos desde las tecnologías de la información:
    • Webmaster: mantenimiento de un sitio web
    • Searchmaster: control de artefactos y robots de búsqueda de los sitios web y de las intranets.
     
    Conclusiones
    Producto de la revisión bibliográfica para soportar teóricamente el análisis del componente relacionado con el perfil profesional, se partió de la revisión de los antecedentes que dan cuenta de la configuración del perfil profesional ofrecido desde la Escuela Interamericana de Bibliotecología desde sus inicios hasta hoy y se complementa con la revisión de las discusiones actuales dadas por los teóricos, autoridades y demandas del mercado laboral que orienten las reformulaciones necesarias. Son estas algunas de las conclusiones al respecto:

    El perfil del bibliotecólogo formado y egresado del programa de Bibliotecología de la EIB, se ha asociado a las tendencias curriculares y exigencias del entorno socio cultural y laboral de cada época.  Es así como en sus inicios, el acento está puesto en la formación para las labores técnico organizativas como respuesta al paradigma conservacionista, demandado por el medio respecto a la necesidad de preservar el patrimonio cultural. Sin abandonar los principios organizativos, al avanzar una década, surge la necesidad y demanda por parte de egresados y estudiantes de contar con herramientas que les posibilite  diseñar y dinamizar el área de servicios. 

    Posteriormente, emerge la figura gerencial que genera polémica frente al énfasis profesional relacionado con la orientación hacia el servicio con connotaciones de corte social, reforzándose entonces este segundo nivel con la inclusión de los estudios de comunidad y de usuarios;   finalmente, la polémica se amplía y diversifica ante la exigencia de incorporar enfoques tecnológicos que deben permear la transformación curricular que de cuenta de los lineamientos de excelencia institucional. 

    Para el momento actual, sin desconocer este recorrido, pero atendiendo a las evaluaciones, análisis y  exigencias de transformación curricular para consolidar la  versión 3,  se configura un perfil en el que convergen lo sociocultural,  la perspectiva interdisciplinaria y multidisciplinaria, las habilidades comunicativas, gerenciales, de liderazgo, promoción, creación, dinamización de productos, procesos y servicios; el análisis y aplicación tecnológica, la producción de conocimiento y la actitud  de investigación y educadora enmarcadas en la transferencia de información.

    Al finalizar la primera cohorte con dicha versión, surge la necesidad de valorar entre muchos aspectos, el cumplimiento mediante este proceso formativo de las definiciones establecidas en el perfil profesional con la participación de los actores del proceso. Es así como en la evaluación curricular,  respecto a este componente el consolidado de percepciones establece que aun se tienen dificultades para el logro del perfil profesional propuesto aunque se ha avanzado en competencias gerenciales y en el uso de tecnologías

    De parte de los docentes, surgen inquietudes sobre el planteamiento mismo del perfil señalando puntos críticos que podrían implicar un replanteamiento del mismo a la luz de enfoques curriculares y referentes epistemológicos de las disciplinas de la información, incorporación de contenidos, fortalecimiento de metodologías y equilibrio en el desarrollo de las competencias del nuevo profesional de la información.

    Los estudiantes reconocen cambios significativos, pero los asisten diferencias frente a quienes  se asumen con fortalezas para enfrentar el ejercicio profesional y aquellos que se sienten con serios vacíos en su formación, dándose en una mayoría la identificación con algunas de las características del perfil y sólo unos pocos consideran poseer muchas de ellas, es decir, la mayoría no se siente representada en dicho perfil.

    Respecto al momento actual de la discusión en el panorama mundial, en síntesis, autores como Van House y Sutton,  consideran que se dará un cambio radical por  la competencia con otras profesiones por el campo de la información;  Wilson prevé este cambio como catastrófico porque la transformación se está produciendo simultáneamente en varios sectores y en direcciones contradictorias; para Gorman, se mantendrán inalterables elementos básicos de la educación: los fundamentos profesionales, los servicios técnicos, la referencia y servicio al usuario y la gestión y administración de la colección; Virginia Cano sugiere la reingeniería de la profesión adaptándola a las nueva necesidades del mercado sin anular las prácticas y  la cultura profesional que han sustentado el desarrollo bibliotecario.

    D. Stoker plantea puntos de reflexión para debate: niveles de formación proporcionados desde las escuelas, control de la educación por la formación, habilidades del nuevo profesional, la utilidad y relevancia de la práctica como componente formativo, Nicolson aboga por la gestión del  conocimiento como el campo al que deben orientarse los estudios de Biblioteconomía y Documentación ya que reúne las habilidades de información con la influencia del capital intelectual y la experiencia colectiva de las organizaciones para crear valor y una importante ventaja competitiva en una economía basa en el conocimiento.

    N. Moore comenta los retos ante  el cambio en la formación de los profesionales de la información: límites para los cursos dada la diversificación profesional, la velocidad de respuesta en los mecanismos de renovación curricular debe ser ágil, flexible y  adaptable; compatibilizar la acreditación de la calidad con la flexibilidad y marketing; Se debe potenciar la práctica profesional, incluir nuevos enfoques del aprendizaje.

    Para Maguire la informática, la gestión y la educación marcan el futuro de las escuelas de Biblioteconomía y Documentación.  Enfatiza que la diversificación y multidisciplinariedad  de la profesión caracterizan al nuevo profesional.

    Con Rehman los programas académicos deben realizarse teniendo en cuenta las percepciones de los empleadores y las competencias definidas en la profesión.  La definición de competencias para la profesión guiarán la formulación de los planes de estudio

    Por su parte, las directrices de la ALA y la IFLA se orientan hacia la importancia de definir el alcance, contenido y valores de la profesión, considerando el establecimiento y aplicación de las normas para la acreditación, garantizar la formación continua, posicionar la bibliotecología como la profesión del siglo XXI, continuar el diálogo entre los educadores y profesionales de biblioteconomía y documentación, ampliar el radio de formación reclutando y educando a los estudiantes de distintas poblaciones.

    Señala que su marco general sigue siendo la Universidad garantizando el abordaje de su misión, visión, metas y objetivos. Enfatiza que los planes de estudio se deben ocupar de la obtención de las competencias profesionales y cómo debe de haber un componente teórico. Los alumnos deben adquirir una formación general amplia; señala la importancia de la práctica y de diseñar métodos didácticos y de evaluación de las aptitudes  (aptitud interpersonal, capacidad de trabajo en equipo y habilidad de gestión del tiempo y los recursos); fundar un procedimiento para revisar el currículo de manera habitual con participación de todos los estamentos, consultar a los empresarios y profesionales en ejercicio. Mantener una planta adecuada de profesores y personal, al igual que soporte administrativo, económico, recursos educativos y equipamiento.

    Señala que su marco general sigue siendo la Universidad garantizando el abordaje de su misión, visión, metas y objetivos. Enfatiza que los planes de estudio se deben ocupar de la obtención de las competencias profesionales y cómo debe de haber un componente teórico. Los alumnos deben adquirir una formación general amplia; señala la importancia de la práctica y de diseñar métodos didácticos y de evaluación de las aptitudes  (aptitud interpersonal, capacidad de trabajo en equipo y habilidad de gestión del tiempo y los recursos); fundar un procedimiento para revisar el currículo de manera habitual con participación de todos los estamentos, consultar a los empresarios y profesionales en ejercicio. Mantener una planta adecuada de profesores y personal, al igual que soporte administrativo, económico, recursos educativos y equipamiento.

    Finalmente, desde las demandas del mercado laboral, se indica que la responsabilidad social de la profesión implica, en medio de esa diversificación, la conjugación de componentes formativos de corte profesional, socio humanístico y personal, dirigido a la transición al mercado laboral, siendo el desarrollo de competencias y actitudes el factor preponderante en la oferta laboral, en consecuencia, los planes de estudio deberán estar en consonancia con las exigencias del mercado de trabajo, ocupándose de ofrecer un cuerpo de conocimientos que promueva el desarrollo de habilidades para la adquisición de las competencias profesionales acordes con tales exigencias.

    De igual forma, el mercado de trabajo sufre cambios significativos como consecuencia de las revoluciones científicas y tecnológicas, generando nuevas demandas de profesionales que se adecuen a los nuevos entornos laborales. Hoy, la convergencia de la informática, la tecnología digital y las telecomunicaciones, por un lado y la sociedad del conocimiento por otra, introduce nuevos retos al mercado de trabajo, a la disciplina y al profesional de la información respecto a las competencias desarrolladas para articularse al sistema laboral.

    Todo ello supone la renovación de los programas académicos, reconociendo la vigencia de las discusiones de las autoridades respecto a los cambios requeridos que van desde el mismo rol profesional hasta la transformación de la misma disciplina en ciencia de la información y específicamente en gestión de la información.

    De estos y otros insumos, partirá el análisis que dará lugar a la formulación de una propuesta concreta respecto al perfil profesional pertinente para la oferta curricular que hace la Escuela Interamericana de Bibliotecología y que deberá mostrar la coherencia entre los contenidos que se ofrecen para promover la adquisición de las competencias y habilidades que se definan en el perfil propiamente dicho, los objetivos y exigencias institucionales, los cambios socio culturales, el fortalecimiento para el ejercicio profesional en distintos escenarios y la satisfacción de las demandas del campo laboral. 

    Bibliografía

    EL PROFESIONAL DE LA INFORMACIÓN EN EL SIGLO XXI. Cambio y permanencia, los nuevos perfiles profesionales / Carlos Tejada Artigas. En: Educación y Biblioteca. Año 15, no. 137 (sept.-Oct. 2003); p.77-84

      LA PROBLEMÁTICA y los retos en el diseño de los programas académicos en Biblioteconomía y Documentación / Carlos Tejada Artigas y Concepción Mendo Carmona. En: Educación y Biblioteca. Año 15, no. 137 (sept.-Oct. 2003); p.77-84

      LOS PLANES de estudio en Biblioteconomía y Documentación  / Carlos Tejada Artigas. Educación y Biblioteca. Año 15, no. 137 (sept.-Oct. 2003); p.77-84 p. 85-89

      LOZANO RIVERA, Uriel. La Escuela Interamericana de Bibliotecología: 45 años formando líderes en la gestión de la información y el conocimiento para  Colombia y América Latina. En: Revista Interamericana de Bibliotecología. Vol. 25, No.2(jul.-dic.,2002); p.5-34

      PEREZ GOMEZ, M.A. y MOLINA E., Clemencia. Perfil profesional del Bibliotecólogo en Colombia. Medellín : Escuela Interamericana De Bibliotecologia, 1987. 213p.